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La separación de los padres

Separarte del papá de tus hijos es un momento difícil, aunque -muchas veces- es la mejor opción para el bienestar de todos. Uno de los problemas surge a la hora de hablar con los chicos. ¿Cómo contarles? ¿De qué manera abordar el tema? ¿Es posible evitar que se angustien y enojen? ¿Cómo hacer para no sentir culpa?

Ya está, no podés seguir pateando la charla. La desición está tomada y tu ex marido está a punto de hacer la valija. Por más que te cueste, llegó el momento que tanto temías: la hora de hablar con tus hijos. Tranquila, es normal que la situación te genere angustia y no sepas cómo enfrentarla, pero explicar con claridad lo que sucede sin dudas es la mejor opción.

Según el censo nacional, en la última década hubo un promedio de 172 divorcios por día y en el país hay alrededor de 2 millones de parejas divorciadas, muchas de ellas con hijos. A estas cifras, sumale las miles de separaciones que no se registran en los datos. Conclusión: el matrimonio para toda la vida dejó de tener éxito. Por suerte hoy cuando las parejas no son felices o no logran llevar una buena convivencia, pueden separarse sin que nadie los discrimine o los vea como bichos raros. Sin embargo -aunque mal de muchos- no deja de ser un proceso complejo que genera dudas y angustia.

Cuando hay hijos en común, lo primordial es ser sincero y no hablar de más. “Si negamos la realidad generamos un alto nivel de confusión en los chicos y si le explicamos cosas innecesarias o les hablamos antes de tiempo generamos un monto elevado de angustia que podríamos evitar”, explica la licenciada Lucila Donovan del Instituto Sincronía. “Hay que hablar y escuchar a los niños para comprender qué es lo que ellos entienden y piensan acerca del tema. La contención de los padres favorece el control de aquellas emociones displacenteras, como el enojo, la tristeza y la culpa causadas por la separación. Es importante brindar respuestas claras que esclarezcan las ideas de los niños”.

Los chicos no tienen por qué enterarse las verdaderas razones de la separación, tampoco es bueno involucrarlos en los conflictos que puedan surgir, como por ejemplo desacuerdos ligados a la economía o al tiempo que pasarán con cada uno. Hay que prestar especial atención a no mezclar los temas de los adultos con las preocupaciones de los niños. Pelearse y discutir delante de tus hijos siempre va a jugar en contra. “Cuando los padres se separan suele ocurrir el ‘conflicto de lealtades’, es decir, los niños se encuentran en el medio, tironeados a causa de los conflictos entre los adultos. No saben cómo manejar la situación, por eso es fundamental que los hijos no tomen partido ni por su madre ni por su padre. Los padres no deben criticarse entre sí, ya que esta situación genera sentimientos ambivalentes y confusión, cuando los niños necesitan la presencia, el amor y la contención de ambos”, señala Donovan.

Si querés llorar, llorá

No pretendas que tus hijos reaccionen con indiferencia frente a la noticia. Es normal, e incluso saludable, que se pongan tristes y cuestionen la desición. Los chicos suelen querer que sus padres estén juntos, aunque eso en muchos casos sea peor para todos. Si tu hijo llora y se angustia no lo retes ni te sientas frustrada, es parte del proceso y con el tiempo se irán acomodando. “Es lógico y esperable que la separación genere confusión, ya que es algo totalmente nuevo y desconocido”, explica Donovan. “Despierta en los niños varias y distintas emociones a la vez: tristeza, soledad, enojo, responsabilidad, culpa, inseguridad, miedo y preocupación. Los niños necesitan elaborar y aceptar la separación, y eso no se logra de un día para el otro. Por eso mismo, los padres deben brindarles el espacio para llorar, protestar o preguntar todo lo que deseen. No existe la poción mágica para evitar que eso suceda, se debe procesar la separación y eso requiere un tiempo”.

3 consejos para padres recién separados

-Dialogá con tus hijos todo lo que sea necesario. Explicales que no son responsables de la separación y que el amor que papá y mamá tienen por ellos no va a cambiar.

-No los transformes en mensajeros. Olvidate del “Decile a papá que…” . Si tenés algo que plantearle a tu ex hacelo vos misma.

-Cuanto más vean a su padre y puedan compartir tiempo con él y su familia, mejor para los chicos. Por más enojada que estés, evita usar de rehenes a tus hijos y deja que mantengan un contacto fluido con su familia paterna.